viernes, 9 de julio de 2010

MARA



Al entrar a Fior Di Loto me recibe Mara con una tika en medio de sus ojos adornada con piedrecitas de colores. Le refiero mi relación con la amiga común que nos presentó y el acuerdo que hicimos de que regresaría para que me contara un poco su historia.
Lo primero que hace es preguntarme cómo me siento. Le contesto con un ¡Muy bien! que trato de que suene entusiasta y digno de crédito, y me responde con otra pregunta ¿Seguro que te sientes bien? mirándome con sus ojos verdiazules donde brillan el amor y la compasión.
¿Será que la tika o bindi es realmente un tercer ojo?, pues realmente no estaba en uno de mis mejores días.
De nacionalidad italiana, Mara vino a Juan Dolio en el 1991 y desde entonces pasa seis meses aquí en su hotel y seis meses en la India donde ha creado la Fundación Fior Di Loto India, que alberga más de 265 niños de escasos recursos, a quienes se ofrece enseñanza, vestimenta y comida; un programa de ayuda a viudas y ancianos, así como un proyecto de apoyo a comunidades gitanas a través del levantamiento de tiendas en su propio terreno, y pozos de agua potable. Pienso que Mara tiene alma de gitana, y como vaga por el mundo, algo que a muchos nos gustaría, habla también seis idiomas.
Aquí en Juan Dolio también desarrolla algunos proyectos de enseñanza gratuita de idiomas del cual se han beneficiado más de 70 niños, ha logrado enviar varios niños sin padres a Italia donde han sido acogidos por familias y junto con el Director del Hospital de San Pedro de Macorís y la colaboración de médicos dominicanos realiza operativos para operar gratuitamente a los pacientes que lo necesitan. Por cierto, hace solo unos meses tuve la oportunidad de compartir con algunos médicos americanos que trabajan también en estos operativos, en vísperas de su salida del país, pues se alojaron en el Hotel Embassy Suites de Metro.
Creo que me inscribiré en las clases gratuitas de yoga que imparte Mara en Fior Di Loto ¡ A ver si logro desarrollar también mi tika!

miércoles, 30 de junio de 2010

JUANDOLIANDO YA ES REVISTA


JUANDOLIANDO YA ES REVISTA, BUSCALA EN ESTABLECIMIENTOS COMERCIALES Y SOCIALES EN JUAN DOLIO Y LA CAPITAL. MAS ADELANTE PODRÁS LEERLA TAMBIEN EN INTERNET!

lunes, 7 de junio de 2010

COMO HACER UNA REVISTA SIN MORIR EN EL INTENTO



Al poco tiempo de vivir en Metro, supe que tenía la oportunidad dorada para realizar uno de mis sueños: Escribir. Así nació el tema para mi blog y su nombre, Juandoliando.
Luego el nombre se convirtió de título de un tema, en un personaje, con su carácter y personalidad propios, y fue como un desdoblarme para ser tres en una: La que soy (y siempre he sido), Juandoliando, y por supuesto su alter ego, Palacapi.com/stress.
Y resulta que este personaje comenzó a decirme, al principio con una vocecita que se fue volviendo cada vez más insistente, que el traje le quedaba chiquito, que ya no le bastaba el blog, el Grupo y las Notas de Facebook, las columnas en Estilos que hicieron que de pegajoso se hiciera también famoso, y me convenció para que hiciera una revista.
A partir de ese momento comenzaron mis nuevas aventuras y también algunas desventuras. Yo, que me había jurado a mi misma no volver a inscribirme en cursos ni entrenamientos que implicaran fajarse a investigar, desvelarme y afanar, me voy a graduar muy pronto con un PhD en Revistología.
Lo primero fue buscar un compañero en este joint-venture de texto y diseño gráfico. Llega Christian a mi vida, quien todavía no le ha pegado a un ta, a trabajar conmigo, que ya he dejado atrás varios ratatatatá. Yo me expreso con palabras, él se expresa con imágenes y colores, por suerte tenemos en común aficiones por varios temas, como el ecológico, por ejemplo.
El nombre, el logo, la conceptualización y la idea de contenido y diseño, ya lo teníamos, pero hay que componer todo eso, para irlo armando como si fueran las piezas de un rompecabezas.
Infectada con el virus de esta pasión, me propongo contagiar a gente clave que apoye la idea. Siempre me ha dado resultado pedir la Luz que viene de lo Alto cuando quiero obtener inspiración o el don de convencer a otros. Esa Luz necesaria hasta para los mínimos detalles prácticos de la vida, que entonces se llama ingenio.
Obtenidas algunas promesas, comenzamos el proyecto, y gracias a los medios de comunicación modernos, creemos que se puede trabajar a distancia. Después de todo, cada día más están de moda las oficinas virtuales y un nativo de la India, sin tener que moverse de su casa, puede vender sus servicios hasta en el fin del mundo.
Pasan los días y las semanas, y como dice el refrán, el que espera, desespera. Esperar el arte de un cliente, esperar una colaboración prometida, esperar el tiempo libre de mi free-lance. Al final hay que juntarse para poder terminar el trabajo, yo cedo cortando textos, él cede quitando imágenes hasta lograr el deseado equilibrio.
Por supuesto contamos con asesoría de gente que sabe de eso, que si es bueno hacer un mapa, que si el mapa se borró, si las letras están chiquitas, mucha imagen y poco texto, o al revés. Y viene el desalentarse cuando hay que recomenzar, me imagino que son sentimientos parecidos a los de una modista cuando tiene que desbaratar un traje casi listo.
Y ya cuando creemos haber llegado a la meta, arte y dinero en la imprenta, surgen nuevos periquitos, que hay que linkear a TPS, que si el dummy o el sangrado. La paciencia entra en juego y nos convence que por más que queramos madurar la fruta antes de tiempo, hacer una revista es como sentarse a esperar frente a una oruga; no se te ocurra forzarla que la puedes malograr, y pronto, muy pronto, llena de belleza y colores, podrás ver volando la anhelada mariposa. Vuela alto Juandoliando!

jueves, 3 de junio de 2010

miércoles, 19 de mayo de 2010

BARRIGAS


En el mes de las Madres, para todas las mamás Juandolianderas, a las que todavía están en eso y a las que ya han parido.

En los últimos meses he disfrutado viendo el progreso de los embarazos de varias mamás primerizas y con nostalgia he estado pensando en cuánto añoñamos las embarazadas. Cuando esperas un bebé, difícilmente encuentres una persona, por entruñá que sea, que no se desviva por atender a la futura madre y a todos sus antojos; la gente le sonríe, las amigas y hasta quienes no lo son, no resisten la tentación de acariciar la barriga.
Desde que se sabe la noticia, generalmente en la familia todos se vuelcan en comentarios de júbilo, sonrisas y alegrías.
Son nueve meses en que al tiempo en que crece tu cintura, va creciendo también el amor de los padres, los hermanitos si los hay, los abuelos, los tíos, y todos los que te rodean.
Con cuánta ilusión se espera el cuarto mes para saber el sexo y empezar los preparativos de la decoración. Los avances científicos hasta ese privilegio dan a las nuevas mamás.
De más está decir que en mis tiempos, no nos quedaba de otra que esperar el famoso bombillito en la puerta de la sala de partos, que se encendía rosado si era niña, o azul, si era un varoncito. Así que procedíamos a comprarlo todo en blanco con toques de amarillo, si acaso un verdecito, y a suspirar en silencio si nuestras preferencias eran por un color en especial. Nada de bordar el nombre en una almohadita o dibujarlo en un gran letrero de bienvenida, hasta que la criatura naciera, ¡porque no sabíamos!
Admito que tiene sus ventajas estar preparados de antemano, pero la bulla que tenía lugar en ese pasillo de espera ¡no tiene madre! Besos, risas, o lágrimas de alegría o decepción se mezclaban en ese maravilloso momento.
A todas las que pueden todavía disfrutar esta etapa, las animo a que la gocen a plenitud, y pongan en segundo plano, si es que pueden, las náuseas mañaneras, ese sueñito de los primeros meses que tienes que vencer para salir adelante si tienes un empleo, los desvelos del último mes, cuando no encuentras posición que te acomode para dormir, y aunque te caigas del sueño, la despertadera para ir al baño, varias veces en la noche.
Luego viene la etapa en que ya no somos las protagonistas de la película, pero como madres o suegras seguimos ocupando un lugar importante como espectadoras en el palco VIP de la sala de partos, aunque a veces en los ajetreos del momento nos ordenen que nos pongamos a un lado para no interrumpir al staff técnico de médicos, anestesistas y enfermeras, pero seguimos allí, pujando casi igual que si estuviéramos pariendo también nosotras, y cuando escuchamos ese primer llanto y podemos vernos de nuevo reflejadas en esos ojitos que se abren a la luz, aunque tengamos los nuestros anegados en llanto por la emoción ¡vuelve el éxtasis!.

jueves, 6 de mayo de 2010

EIKO NAITO




Eiko nació en Japón pero tiene más de 39 años viviendo en Juan Dolio, por lo que puede ser considerada entre sus fundadores, aunque ella prefiere referirse a su suegro, Rizo Naito, como uno de los reales fundadores de la zona. Cuando se casó tenía, junto a su pareja, un colmado cerca de donde está actualmente su establecimiento, que aunque lleva el nombre de Gift Shop es más bien una tienda de variedades, donde encuentras ropa playera, artículos de uso personal y todo tipo de productos, incluyendo comestibles como helados, refrescos y otras picaderas.
Naito es el apellido de su esposo, pero todos la conocen a ella con este nombre. Es una persona afable, y luce tímida, pero no se niega a contarnos un poco de su historia ni a contestar las preguntas que le hacemos.
Dice que vive en Juan Dolio desde que se casó, y atiende su negocio con la ayuda de su esposo y sus hijos; uno de ellos aunque se graduó de médico, prefiere dedicarse junto a su mamá a atender el negocio. Aquí todos los conocen como gente honorable, tanto su esposo como uno de sus hijos trabajan para la Embajada de Japón.
Recuerda como buenos tiempos cuando tenía el Hotel Punta Garza justo enfrente de su Gift Shop porque entonces lo visitaban muchos turistas. Lo que ahora llaman Viejo Juan Dolio era entonces una zona próspera porque abundaban también otros hoteles de los del tipo todo incluido como el Costa Linda.
Del otro lado, que se conocía entonces como Villas del Mar y ahora según Naito le dicen Nuevo Juan Dolio, estaban el Hotel Villas del Mar, el Hotel Playa Real,donde hoy se levantan las Torres Marbella y el Hotel Metro, cuyas instalaciones han sido reconstruidas y remozadas para alojar lo que hoy en día son apartamentos del Club Hemingway.
La timidez de Naito rechaza un poco la cámara y el tema de las fotografías, pero finalmente accede cuando le hacemos la promesa de que la captaremos en su mejor ángulo. Después de todo, las mujeres, conservamos hasta la muerte nuestra coquetería natural y no nos gusta estar feas para la foto.
A mi pregunta de cómo se siente ante el cambio de modelo económico hotelero del todo incluido a los apartamentos, me contesta que mantiene la esperanza en un futuro mejor.
Al despedirnos y ante sus frecuentes disculpas porque según ella no habla bien el español, le digo que la única palabra que recuerdo en japonés es ¡Kampai! , porque una vez me tocó hacer varios brindis con compañeros de esa nacionalidad en un seminario y ella amablemente se ofrece a enseñarme un par: Kanichua para saludar y por supuesto Sayonara.